Escribir es uno de los hobbies que hacía antes más a menudo y que en estos días de cuarentena me dí cuenta que hace meses que no hago un post aquí, y me faltaba completar la historia de este precioso viaje a algunos países de Europa. Con todo lo que pasa en el mundo además me doy cuenta que viajé en el momento preciso al viejo continente. ♥

En el post anterior les hablaba de los centros históricos, edificios, arte y lugares turísticos que hay en Amsterdam, Holanda y en Berlín y Dresden, Alemania. Bueno, desde aquí retomo la historia…

Desde Dresden hasta Praga fueron como 150 km de distancia = 2 horas en autobús. Nos esperaba una ciudad hermosa, llena de castillos y esculturas. La arquitectura era fascinante y de noche, la vista era espectacular porque se veían los barcos, lanchas, la gente haciendo uso de los parques y lugares públicos, y las luces de cada puente sobre el río Moldava, sobretodo en el Puente Carlos (en checo, Karlův most), su monumento más famoso. Este puente empezó a construirse por orden del Rey Carlos IV en el año 1357 y finalizado en el año 1402.

PARADA #9. PRAGA 🇨🇿

De Praga tengo que contarles mucho, primero porque su moneda es la corona checa; 1 euro equivale a 27 coronas checas por lo que era la ciudad “más barata” de nuestro viaje. Y les digo barata en el sentido de gastos porque fue donde cenamos la comida más rica y barata, donde el hotel nos atendió muy bien y fueron super amables. Segundo porque el desayuno buffet fue uno de los mejores y fue la ciudad en donde pudimos comprar también joyas de buena calidad en una iglesia, y recuerdos hermosos a buen precio. Y en tercer lugar por sus bellas esculturas, las cuales siempre transmiten un mensaje o tienen historia ♥

También les tengo que contar que el último día de estancia pedí una comida que desconocía: era tártara con algo, etc. Todo estaba en checo y algunos platos del menú en inglés. 😅 Y no entendí que la comida era cruda en su totalidad. Seguramente hay personas que aman ese plato (paradójicamente fue el más caro consumido en Praga), pero yo odié ese plato y más a mí después de ver a mi novio sacrificarse comiendo lo que yo había pedido. 💫☺️

El primer día visitamos el castillo (sede de gobierno), la catedral de San Vito, el pintoresco barrio de “Malá Strana” donde degustamos un postre típico de la ciudad llamado Trdelnik (eran como donas juntas y enrolladas y lo podías pedir con helado o dulce encima). Luego avanzamos hacia la iglesia de Santa María de la Victoria en donde está la escultura del famoso Niño Jesús de Praga.

Luego de cruzar el Puente Carlos pudimos conocer en el otro lado al “Stare Mesto”(ciudad vieja) en donde está el famoso reloj astronómico. Fue todo un escenario completo de títeres (los doce apóstoles), cada uno marcando los 12 números en el minutero al marcar una hora exacta.

Praga ocupa el segundo lugar en mi impresión como mejor ciudad para visitar en europa después de Budapest, y por supuesto, comparando sólo entre las 12 ciudades que visité.

La historia de Praga se inicia con los Boios, un pueblo celta de cuyo nombre deriva Bohemia. Estos habitantes fueron los primeros pobladores de la zona donde se ubica Praga. Con el paso del tiempo llegarían los germánicos, los eslavos y los avaros, pero no es hasta el asentamiento de mercaderes y artesanos alrededor del Castillo de los Premyslidas (dinastía que unificó las tribus checas del territorio de Bohemia en el siglo X) cuando se puede hablar de Praga como ciudad.

La gran Praga fue creada en el 1784 con la unificación de sus 4 ciudades: Ciudad Vieja, Ciudad Nueva, Malá Strana y Hradčany – Barrio del Castillo. Ya que el sentimiento nacionalista checo crece en los siglos XVIII y XIV y en 1848 estalla la revolución contra Austria, los checos pedían una cierta autonomía y también defendían la cultura y el idioma checo.

Con el hundimiento del imperio austro húngaro en la Primera Guerra Mundial, al finalizar la misma en 1918, se crea el nuevo estado de Checoslovaquia, constituyéndose Praga como su capital. En marzo de 1939 Praga fue invadida por el ejército nazi que creó un protectorado. Al finalizar la Segunda Guerra Mundial se reanudó la historia de Checoslovaquia bajo un régimen comunista. Y luego del movimiento llamado La Revolución de Terciopelo consigue independizarse y en 1993, tras la división de Checoslovaquia en dos estados, Praga se quedó como capital de la República Checa.

PARADA #10. BRATISLAVA 🇷🇺

Situada en la ruta que une Viena con Budapest, Bratislava, capital de Eslovaquia, es la ciudad a la que mucha gente pasa por alto a la hora de visitar Europa Central. Un destino ideal para pasar un día. Sé que siempre hay que sacar lo mejor de cada ciudad que uno visita pero la verdad es que tiene historia, pero no ha llegado a evolucionar como muchas otras ciudades de europa. Su centro histórico es pequeño y los edificios que han quedado son tal cual la época comunista. Lo bonito es que también el río Danubio pasa por aquí y de noche la ciudad se ilumina con los barcos y la vida bohemia. Así que tampoco les digo que no la visite. Lo que digo es que puedes conocer Bratislava en sólo un día.

En Bratislava puedes encontrar tiendas con lindos recuerdos hechos a mano que ofrecen a los turistas pero debo decirles que su precio es mayor al de otras ciudades. Las estatuas que encontré en la ciudad son muy reales. Quizá la que me impresionó más es el «Hombre en el Trabajo» (Čumil).

Después de recorrer la ciudad por unas 5 horas (porque sólo estábamos de paso), continuamos hacia la preciosa ciudad de Budapest. ♥

PARADA #11. BUDAPEST 🇭🇺

Aww!! 😍 😍 😍 Budapest es la ciudad que captó mi asombro en un 100%, bellísima!!! No tengo palabras para describirla en su plenitud. Llena de castillos, esculturas y edificios… Yo estaba rodeada de arte y arquitectura por todos lados. El Danubio (río que recorre varias ciudades de Europa occidental), ha sido desde hace mucho la fuente de inspiración para numerosos artistas, y separa con su inmensidad a la zona Buda de la zona Pest, dos grandes ciudades que hoy se unen para formar una de las capitales europeas de mayor importancia. Enormes puentes unen ambas orillas acercando Buda, la antigua sede real y zona residencial más elegante, y Pest, corazón económico y comercial de la ciudad.

La ciudad tiene aires intelectuales y sólo le falta que Sherlock Holmes haga ahí su película. Sus cafés recuerdan a otros tiempos, cuando la gente se juntaba a discutir sobre ideas y escribir con tinta sobre papel. ¡Qué momentos tan simples pero valiosos! Las calles escondidas, los pasajes urbanos y la arquitectura parecen esconder secretos milenarios a cada paso. El esplendor arquitectónico de sus palacios, iglesias y edificios asomados al Danubio, es tributario del momento en el que la capital húngara se establecía como la segunda ciudad más importante del Imperio Austrohúngaro, entre la última década del XIX y la primera del XX. Esta ciudad aún conserva rasgos de la ocupación soviética en los barrios populares; los edificios muestran detalles otomanos, así como una parte más clásica en el centro evidencia más los ribetes de la arquitectura clásica francesa.

Los 3 días allí fueron mágicos, especialmente de noche porque pudimos ver el Parlamento de Budapest, el tercero más grande del mundo después del de Rumanía y Argentina. ♥ Paseamos en bus y también hicimos caminatas largas ya que ambas partes: Buda y Pest, están relativamente lejos una de otra. Los paseos en bus eran para tener una vista panorámica de la ciudad, luego cuando caminábamos era para conocer de cerca sus calles, sus esculturas, el arte público, sus plazas y edificaciones; y de paso fotografiar todo lo que nos podría gustar. Debo confesar que el lapso de tiempo que nos dieron para conocer los lugares a donde ya íbamos en bus nos quedaron super cortos. Estar en grupo no te da el tiempo suficiente para disfrutar de un lugar como quisieras. La verdad que me encantaría volver a visitar Budapest.

De todos los castillos y lugares monumentales que visité allí me impresionó la arquitectura de la Iglesia Matías, mandada a construirse por el rey Matías entre los siglos XIII y XV y sufrió una importante reforma a finales del siglo XIX. Esta iglesia me encanta porque predomina el estilo gótico. Otros lugares que te sugiero visites es el Bastión, el parque de la Arquitectura, la Plaza de Los Héroes, el café New York y La sinagoga con el Barrio Judío ♥ Prometo hablar más profundamente de ellos en otro post ♥

PARADA #12. VIENA 🇦🇹

Nuestra última parada como grupo fue Viena. Y esta ciudad, capital de Austria es la ciudad en donde ví muchos y hermosos jardines, parecidos a los de Versalles y diría que hasta mejorados. En aquel tiempo los reyes trataban de demostrar su poder y majestuosidad a través de estas construcciones hermosas y se generaba una clase de competencia entre ellos por demostrar quién era el más rico e inteligente. Y aquí hay mucha historia y arquitectura de la que hablar, la cual también dejaré para un siguiente post más detallado.

Bueno, la capital austriaca es una ciudad casi completamente de religión católica, untuosa, de dimensiones monumentales y de gran tradición histórica, ya que refleja su pasado imperial y su actitud vanguardista. Y dicho esto les confieso que si escogiera una ciudad para ver y aprender de arquitectura vanguardista y contemporánea es muy probable que elija a Viena.

Junto con Amsterdam fue la ciudad en la que caminé durante muchas horas guiada por google maps, regresando al punto donde nos dejaban para pasear libremente a donde quisiéramos. Gracias a eso pude ir al Prater, una feria con juegos mecánicos inmensos. Pero ese lugar no tiene nada de común y corriente. Es el mismísimo emblema de Viena. La rueda de la fortuna, que nació con el siglo XX, es la única de esas dimensiones descomunales que sobrevivió la embestida de tiempo. Simboliza una de las líneas que elevan el espíritu austriaco hacia la modernidad. Si se sube a sus viejas cabinas, desde las alturas verás palpitar a Viena. Para realizar un viaje de reconocimiento por el parque está disponible un tren de vapor pequeñísimo, llamado Liliputbahn. Pero no tuve tanto tiempo como para quedarme horas allí. Sólo contemplaba y me hacía feliz ver a la gente reír, a los niños y jóvenes gritar de susto en los tremendos juegos mecánicos. Me prometí que la próxima vez subiría a uno de esos.

Un dato más que es importante es que a comparación de las otras ciudades europeas que visité, la vida en Viena sí es cara, en ropa, en comida, salones de belleza y para comprar recuerdos. De todas maneras me traje varias cositas de allá. Una de las tiendas más visitadas por extranjeros, especialmente multitud de asiáticos es la tienda de joyas Swarovski ♥ Diseños preciosos, modelos únicos. Si te gusta el cristal como a mí seguro que te comprarías alguna pieza si viajas. Pero, lo que observé a mi regreso es que el aeropuerto de Amsterdam tiene un gran store y los precios son más baratos que lo que había en Viena, por ejemplo, si en Viena un collar de Swarovski te costaba 99 euros, en el aeropuerto de Amsterdam encontrabas también lindos modelos o parecidos a un precio de 79 euros. 😱 😱 😱

Nunca olvidaré este primer viaje a Europa. Aprendí muchas cosas, no sólo lo relacionado con mi carrera, sino a la vida misma y a la cultura, el contraste que hay con la vida en mi país y en latinoamérica. Luego de esos 2 días que terminaron rápido nos dirigimos al aeropuerto de Viena para hacer vuelo hacia Lima con escala de conexión en Amsterdam. KLM es realmente The Royal Dutch Airlines ✈️, tanto en su atención y en todos los aperitivos que sirven porque son deliciosos, así que siempre recomendaré su buen servicio ♥ Es una excelente aerolínea. 🥰 🥰 🥰

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